A río revuelto

Aún no sabemos bien si la crisis es un fantasma o es de carne y hueso. Al menos no sabemos si es tan alta, larga y honda como la pintan. Pero lo que sí es cierto es que cada día nos levantan con alguna nueva ERE, con unos cuantos miles de trabajadores a un paso de verse en la calle. A esta alturas ya estamos escarmentados, y desconfiamos de casi todo: no nos entra en la cabeza que empresas que hasta hace unos días generaban beneficios hoy tengan que cerrar. A río revuelto, ya saben. La sensación de muchos ciudadanos es la de tener que pagar la factura de un espectáculo al que acudieron otros. Pero no creo que el cabreo suba mucho de tono: el sistema ha mejorado mucho sus métodos para reconducir la rabia del populacho. El miedo está ya muy sofisticado. El currito de la sucursal de coches, el vendedor de seguros, el que trabaja en el Polo, o en una gran superficie de electrodomésticos, incluso el que redacta las noticias que usted lee ahora mismo… todos sabemos que esta factura no nos corresponde pagarla a nosotros. Pero ¿cómo señalar al que ocupó nuestro asiento en la función?

The following two tabs change content below.

Gonzalo Revilla

Latest posts by Gonzalo Revilla (see all)

You may also like...

Deja un comentario