Aquel 3 de marzo

Aunque los actos oficiales se pospongan a mañana, este 3 de marzo se celebra oficialmente el Día de la Universidad de Huelva. La fecha, como saben, se eligió en recuerdo de aquel día, del que se cumplen hoy 25 años, en que los onubenses se echaron a la calle y reclamaron masivamente la creación de una institución universitaria propia. Hoy, con dos décadas de existencia, la Onubense es ya una entidad plenamente consolidada, que va acumulando prestigio no sólo en ámbitos locales, donde siempre ha sido muy valorada, sino a nivel internacional: el número de estudiantes Erasmus, en aumento cada año, es sólo un pequeño ejemplo.

No está de más recordar ese origen reivindicativo, porque los tiempos que corren, preñados de amenazas, están siendo, y serán, marco de movilizaciones. Los 1200 millones recortados este año en las Universidades públicas pasarán factura a las generaciones venideras, y eso se nota mucho más en centros pequeños como el de Huelva. Impresiona que todos los Rectores unan sus voces para defender la investigación y la formación superior, que le digan con rotundidad al ministro que es responsable de que el futuro del país entero se quede hipotecado. La comunidad educativa universitaria agita ese mismo descontento en las calles: estos días han sido los centros catalanes, la próxima semana los de Madrid… Aquí en Huelva la Plaza de las Monjas se convirtió en un improvisado campus hace unos meses. Mientras, el Ministro hace como que no oye y prepara su último envite contra la educación superior: la futura ley de Reforma Universitaria.

Gravemente deteriorada por la sangría económica, la herida de muerte para la Universidad está por llegar aún, porque apunta hacia el corazón de su propia independencia. En esa línea se moverían los planes de Wert de abrir una vía para que los profesores no tengan que ser funcionarios, o que los Rectores, con plenos poderes, sean nombrados a criterio de las Comunidades Autónomas y hasta puedan venir de fuera. ¿Qué hubiera pasado en la Onubense si los Rectores hubieran sido elegidos en función de no se sabe qué afinidades, o no hubieran sido de aquí?

Está claro que ni los estudiantes ni sus profesores van a quedarse en casa.
Tampoco lo hicieron los onubenses aquel 3 de marzo. El simbolismo es oportuno, porque si la Universidad quiere seguir “atreviéndose a saber”, tiene que atreverse primero a ser ella misma. Y eso va a exigir mucha pelea.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario