candelas, nieve y Navidad

La tradición marca la noche de la Inmaculada con fuego, “rehiletes” en Aracena y “gamonita” en Bollullos, hogueras y “hachas” en Zalamea, “abalorios” en Zufre. Una noche serrana llena de calor y de luz para empezar a mirar a la Navidad, para quemar el mal espíritu. Nuestro calendario festivo, marcado por festividades religiosas, queda obsoleto por las renovadas maneras paganas. La misma celebración de la Navidad resulta contradictoria, rememoramos el nacimiento de la pobreza como estilo de vida con miles de lucernas eléctricas en las calles, ovíparas reuniones en fondas y agasajos recurrentes como diálogo. Para colmo, si echamos un vistazo a las últimas tendencias, podemos llegar a enloquecer viendo en la costa nieve artificial, “pa que no falte de ná”, allí donde no se baja de los 10 grados; caricaturizador de una sociedad que persigue Tener de Todo, aunque sea tan absurdo. Habría que mirar en el corazón de una buena candela, dejarse renovar y recuperar el sentido perdido de muchas de nuestras tradiciones. Quizás allí encontremos algo más de humanización, de profundidad, de futuro, y menos de superficialidad y consumo.

The following two tabs change content below.

Andrés García

voluntario de 2Orillas, participa de la columna de prensa "La otra orilla" y del programa de radio "Señales de Humo"

Latest posts by Andrés García (see all)

Andrés García

voluntario de 2Orillas, participa de la columna de prensa "La otra orilla" y del programa de radio "Señales de Humo"

You may also like...

Deja un comentario