Comprar con justicia

Un año más celebraremos en Huelva, como todos los segundos sábados de mayo, el Día internacional del Comercio Justo. Mucho se ha avanzado en los últimos tiempos y la ciudadanía ya se encuentra familiarizada con estos productos, por los que -es cierto- se paga un poco más, pero se participa concreta y eficazmente en la construcción de un mundo mejor. En la capital ya hay varias entidades –Intermón, Cáritas, la cooperativa Consumo Gusto- que los comercializan; el Ayuntamiento, en cambio, lleva años dando larga al proyecto “Ciudad Justa”, que pretende introducir esos productos en la administración local.

El comercio justo marca la diferencia en la vida de artesanos y pequeños productores de todo el planeta. Un episodio reciente tan dramático como el derrumbe de una maquila de Bangladesh, en el que han muerto casi 700 personas, nos pone de bruces frente a la verdadera realidad. Los alimentos, los enseres o la ropa barata que compramos aquí son fabricados en condiciones de esclavitud en la otra punta del mundo. La explotación queda lejos, pero eso no nos exime totalmente de responsabilidad: si como clientes exigiéramos a las grandes multinacionales del sector el respeto a los derechos de las personas y el medio ambiente, seguro que cambiarían sus políticas comerciales. Ya hay ejemplos. Entren en la página ropalimpia.org y empiecen a saber, que es la mejor manera de empezar a cambiar.

Eso es lo que pretende el Comercio Justo, que nuestras decisiones como consumidores no aplasten la vida de tanta gente en Asia, África o Latinoamérica, sino que aprovechen su impacto para transformar la realidad. Con la ropa (hay prendas de comercio justo de gran calidad), o con cualquier otro producto, como el azúcar, que este año es el protagonista de la Jornada. El lema de la campaña apunta precisamente en esa dirección: “Para endulzarte la vida no hay que amargar a nadie”. Mañana los onubenses podrán degustar dulces o postres elaborados con azúcar de Comercio Justo en los alrededores del Mercado del Carmen, a partir de las 11 de la mañana. Es una cita dulce, pero tiene valor añadido, porque hace, de un acto cotidiano como la compra, una forma de contribuir a los cambios sociales.

Una coda: el comercio justo va unido al consumo responsable. Hay cuestiones que quedan a la vuelta de la esquina, como la decisión de consumir productos locales, sobre todo alimentos. Son alternativas, y están a nuestro alcance.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario