Día del Voluntariado

Ser voluntaria o voluntario no significa trabajar sin remuneración económica, significa trabajar por voluntad propia. Es decir que toda aquella persona que no permite que su trabajo lo esclavice, ni que el tiempo acote su acción al horario laboral y lo convierta en un desdichado más de los entresijos de este mundo productivo, perdiéndole todo el sentido al gozo de trabajar al servicio del bien común, es una persona que realiza un voluntariado, independientemente de lo bien o mal remunerado que esté.
El voluntariado no es cosa de personas en paro, jubiladas o estudiantes, tampoco debería ser la tapadera con la que las entidades obligan a sus trabajadores a echar más horas de las estipuladas en sus contratos. El voluntariado es cosa de todas y todos aquellos que se quieren a sí mismos y a los demás, que valoran la vida de cualquier ser humano, que no aceptan las injusticias y que creen en el poder del trabajo cooperativo.
Voluntaria y voluntario es aquella persona que no permite que le hagan creer que trabajar es un castigo social de clases y que pese a lo poco que pueda llegar a gustarle su trabajo sabe sacar lo mejor de sí.
Por desgracia hoy, “Día del Voluntariado” se vuelve a demostrar que no nos enteramos de nada. Ser voluntaria/o no significa echar una mano (como anuncian algunas campañas), significa mucho más. Significa romper con los criterios mercantilistas de relación, significa que valoras la vida independientemente de “a cuanto se pague la hora”.
Feliz día del voluntariado para los que así lo vivan, porque ellos están construyendo una sociedad más justa para todas las personas del planeta.

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Carmen Murillo

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1 Response

  1. javi@dosorillas.org' Javier Rodríguez dice:

    Y la importancia de la libertad. Muchas veces se olvida pero el voluntariado es libre, no debe tener ninguna dependencia por lo que hace, en esto reside gran parte del potencial transformador del voluntariado. ¡Ay, cuantas veces se olvida esto!

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