El cambio climático

La cumbre de Durban ha vuelto a poner de manifiesto la falta de conciencia de los grandes países sobre el futuro de nuestra tierra. Los efectos de los gases contaminantes sobre el clima están más que demostrados, salvo para algunos escépticos como Aznar y sus amigos, que sirven intereses mezquinos. La madre tierra se ahoga y con ella nos ahogamos todos. La vida está desapareciendo, las enfermedades respiratorias aumentan, Los árboles y los animales andan desconcertados, las ciudades están llenas de humo, apenas si podemos vernos desde arriba. El mundo está en peligro, el ser humano está en peligro. Las futuras generaciones puede que asistan al final de la vida, pero poco importa, los intereses de las grandes corporaciones pesan más que la vida y la supervivencia.

Al igual que esta crisis asesina está sumiendo en la miseria a toda una generación, y coloca por encima de las personas los intereses mercantilistas, así también está ocurriendo con el cuidado del planeta, con la preservación del futuro. Las grandes potencias sirven intereses mezquinos. El legado que estamos dejando a nuestros hijos y nietos es un legado de miseria y contaminación, un legado de muerte y destrucción.

Estados Unidos, “el país defensor de los derechos humanos”, se niega a reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. Antes están las grandes corporaciones automovilísticas y petroleras que las personas. Lo mismo ocurre con China, la gran economía emergente, el aire de cuyas ciudades ya es irrespirable y la presencia de mascarillas una constante en el paisaje urbano. Y el planeta se calienta irremisiblemente, el protocolo de Kioto es inclumplido sistemáticamente. Organizan cumbres para lavar la cara y la imagen mientras los Polos se derriten, el invierno no es invierno y el aire huele a muerto cada ves más.

Y no es algo que nos coja lejos, en Huelva ya sabemos de esto; fosfoyesos, vertederos, polución, enfermedades respiratorias, alto índice de cáncer, etc. Y no nos podemos quedar quietos, cada vez urge más reivindicar nuestro derecho a la vida, nuestro derecho a un mundo digno y saludable, nuestro derecho a un aire libre y limpio, nuestro derecho a dejar un planeta azul y vivo a los que vienen detrás, aunque sólo sea por el interés egoísta de preservar la especie. Ya está bien de que la economía y el dinero y los beneficios estén por encima de la vida, ya es hora de desenmascarar a los asesinos que nos han quitado el trabajo, las pensiones, las viviendas y ahora quieren secuestrarnos el aire y el sol.

The following two tabs change content below.

Dimas Haba

Latest posts by Dimas Haba (see all)

You may also like...

1 Response

  1. Anónimo dice:

    Si es que todavía no se han enterado. Van con sus Ferrari a 300Km./hora y como ven que no pasa nada se creen que pueden seguir así. Hasta que estrellen su cochecito contra nuestros utilitarios.

Deja un comentario