El Paseo de Babel

Hoy (por ayer) la carretera Huelva-Mazagón es un concurrido “Paseo de Babel”: por el arcén circulan africanos, mujeres del Este, marroquíes. Hacen bromas, cargan bolsas con alimentos y enseres, charlan, se besan. Van y vienen de los pueblos cercanos, entre un mar inmenso de plásticos que se extiende hasta donde alcanza la vista. Frente a tanta noticia fea y gris como leemos sobre los inmigrantes, yo quiero creer que somos privilegiados: es un anticipo de la sociedad de mañana, sus hijos crecerán entre nosotros, con otras lenguas y otros credos, con otras costumbres y otra gastronomía. Y todo eso nos hará mejores, más ciudadanos de este mundo, más abiertos y tolerantes. Hasta aquí la parte bucólica, el pensamiento global. Ahora algo más concreto: ¿tan complicado, tan caro es hacer un carril peatonal para que estos trabajadores no tengan que jugarse el pellejo en los arcenes? No se, pero imagino que debe resultar relativamente factible. Hacemos inmensas autopistas, embalses, recalificamos a diestro y siniestro, así que un carril ha de ser pan comido con un poco de voluntad. ¿Cuántos muertos necesitamos para hacer algo al respecto?, ¿cuentan igual esos cadáveres siendo de tierras lejanas? Con el último atropello un cínico dijo que era porque no llevaba el chaleco reflectante. Jamás se hubiera hecho una declaración así de tratarse un ciudadano “nuestro”. Por favor: un carril peatonal para estos trabajadores. Cuanto antes.

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Gonzalo Revilla

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1 Response

  1. Anónimo dice:

    Estoy de acuerdo. qué cínicos. Le han echado la culpa a la mujer por no llevar chaleco reflectante, y seguro que la culpa fue del conductor, seguramente español, que invadió el arcén en su conducción de competición. Todo lo que aportan estas personas que vienen, a la economía onubense, es enorme, sino fuera por ellos, a ver quién de nosotros agachaba el lomo a coger fresas por esos míseros sueldos. Se merecen durante los meses de campaña, al menos, transporte público gratuito por toda esa carretera con diferentes paradas y un carril peatonal. A raiz de esto, siempre me he preguntado la injusticia tan grande que significa, que los que no conducimos coche, cómo podemos desplazarnos de una población a otra andando si ya todo lo que conecta lo uno con lo otro está asfaltado y con el uniforme motorizado y agresivo impuesto.

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