El todoterreno

A las 13:30 h., puntuales según su reloj, cerró Paco su tienda de comestibles. Su tienda de toda la vida, la tienda del barrio. Habían pasado más de treinta años desde que cerraron la fábrica y se lanzó a la aventura. Porque aquello fue toda una aventura para una pequeña ciudad pesquera.

Cojeando de la pierna derecha, se encaramó calle arriba dirección a casa. Aquella maldita artrosis…

Giró la cabeza al pasar cercano a él, y con una velocidad moderada, el todoterreno.

No era un todoterreno especial. Simplemente era el modelo que el deseaba. Y acto seguido, se acordó de algo.

Hoy, precisamente hoy, terminaba de pagar tu eterna hipoteca. La del primer y único piso, que poseían. Un pellizco en los cupones de la ONCE, hace tres años, le ayudó a quitarse parte de ella.
Hoy por lo tanto, podía empezar a convencer a Juana de sustituir una letra por otra, para poder ver así cumplido su sueño. Y comprarse el todoterreno, color crema.
El sueño de poder visitar los domingos, los campos en los que creció sin que el coche lo resintiese por los duros caminos rurales. Le gustaría ir acompañado de sus nietos y perderse entre los verdes paisajes. Que sus nietos, viesen el gran coche que tenía el abuelo.

Tiempo atrás, ya le había comentado algo al respecto a Juana. Y ella a regañadientes acabaría aceptando.

Llegó con cara fatigada al portal, y llaves en mano, abrió el buzón. Buscó con ansia el sobre del banco, que una vez abierto le confirmaría la noticia esperada.

Subió los treinta y cinco escalones de rigor, hasta el segundo piso, más rápido que nunca.

En el rellano se encontraban la Señora Dolores, su vecina de enfrente, firmando un telegrama que le sujetaba en una carpeta marrón el cartero.

– ¿Malas noticias, señora Dolores? – preguntó Paco, una vez que se marchó el cartero.
– El banco. Que no espera más a que pague. Me piden que me vaya en una semana si no pago. Si es que……desde que murió Antonio….no me llega. – respondió la señora Dolores, sollozando.

Pasaron siete años de aquella escena y, evidentemente, la señora Dolores nunca se fue de su piso hasta que murió. Y, evidentemente, Paco nunca se compró el todoterreno.

The following two tabs change content below.
anawin33@yahoo.es'

Zebedeo

anawin33@yahoo.es'

Latest posts by Zebedeo (see all)

You may also like...

Deja un comentario