Enfrente

El Ayuntamiento de Almonte se blindó el otro día ante las protestas de los parados del pueblo. Córdoba amanecía viernes y sábado ocupada por policías encargados de “proteger” a los ministros de exteriores de la UE. El alcalde de Huelva ya no puede transitar por las calles con tranquilidad sin que alguien le recuerde alguna trastada. La clase política parece haberse situado enfrente del pueblo que representa y el pueblo ha encontrado en sus líderes la cabeza de turco a la que culpar de la situación. Ambos yerran el tiro. Los representantes democráticos de la ciudadanía debían colocarse al lado, no en frente del pueblo que les otorga el poder. Y los ciudadanos debíamos dejar de exigir paliativos que no remedian nada y dejar de mirar a los peleles que tenemos por gobernantes como responsables de la situación. O, puestos a exigir, que dejen de ser eso, marionetas de las grandes corporaciones.

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Javier Rodríguez

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3 Responses

  1. javi@dosorillas.org' javi dice:

    Yo creo que si ellos se erigen como “representantes democráticos” nosotros debemos tratarles como tal y exigirles cuentas como si realmente fueran elegidos democráticamente. Igual que exigimos que se cumpla el protocolo de Kioto -por lo menos-, aunque pediríamos mucho más o la Constitución, aunque pediríamos mucho más y de otra manera. Pero si ellos se han comprometido a ello, por lo menos que eso cumplan.

    De todas maneras el tema está en que nos demos cuenta de que realmente el poder está en las grandes corporaciones y no en los títeres que estas colocan. Chomski también escribía el domingo sobre ello (je, je…): http://www.publico.es/internacional/300285/nadie/elegido

  2. gonzalo@dosorillas.org' Gonzalo Revilla dice:

    Ops! Pues suscribiría casi todo el comentario anterior, aunque no estoy seguro que la abstención sirva para desmontar todo esto. De hecho las preocupantes cifras de participación no parecen “preocupar” a nadie. Son capaces de gobernar con cuatro votos, y sentirse legitimados sin ningún problema. Aunque sí: el sistema democrático hace aguas. Llama la atención que con el desarrollo tecnológico que existe, en el que se hacen consultas de mil gilipolladas en tiempo real, los políticos, en cambio, gobiernen ajenos a los intereses de los ciudadanos, como si el voto fuera un cheque en blanco para hacer incluso lo contrario de lo que prometieron. En fin…

  3. el_erizo@ono.com' Erizo dice:

    La clave, amigo, es que NO SON representantes democráticos. Ése es el engaño, porque el SISTEMA es PSEUDODEMOCRÁTICO: monarquia de partidos, le llaman algunos autores. Está más que estudiado y publicado. A modo de muestra, la lectura del libro que se puede ver en este enlace

    http://www.proyectointersur.org/presentaciondemocraciavergonzante.htm (por cierto, autores muy vinculados con Huelva)

    debe abrir los ojos a quien se interese por el asunto. El problema es que la confiada y absolutamente desinformada ciudadanía cae en la trampa de votar, con lo que da coartada democrática a tanta gentuza (habrá sus excepciones, claro, pero se cansan y se largan en cuanto pueden).

    Que la ciudadanía debe movilizarse a fondo es obvio, pero siendo consciente de que cada vez hay más policías, olvidándose algunos ratos del fútbol y la telebasura y, algo imprescindible, ABSTENIÉNDOSE EN LAS ELECCIONES (especialmente generales y autonómicas), como forma ÚNICA de RECHAZAR el sistema, NO ENTRANDO EN UN JUEGO DE TRAMPOSOS, e iniciando, así, el camino hacia una república que vaya acabando con el modelo capitalista de sociedad que se nos ha impuesto, desde la constitución del 78 hasta lo de Maastricht.

    Salud.

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