Esperanza

Recuerdo el caso de una señora mayor que en su soledad no encontraba más escucha que la que le daba el servicio de hora por teléfono: veinte horas, cuarenta minutos, diez segundos, tic, veinte horas, cuarenta minutos, quince segundos, tac. Vivimos tiempos de relaciones interpersonales cada vez más impersonales. Detrás de una voz amable, la sospecha de lo comercial y el interés aparecen cada vez que descolgamos el teléfono. Como seres sociales que somos sentimos la necesidad de comunicarnos, de contar lo que nos pasa, de sentirnos escuchados y queridos, aspecto vitales que cada vez cuesta más desarrollar y compartir incluso en tu propia casa o familia.

El Teléfono de la Esperanza surgió hace ya bastantes años en Huelva y continua siendo esa puerta a la comunicación de quien más sólo, angustiado o simplemente confuso se siente. No es la solución para solucionar problemas, pero es el primer paso necesario de quien se siente perdido. En muchas ocasiones no sabemos la trascendencia que puede llegar a tener una palabra de ánimo y una escucha activa directa. Iniciativas así continúan siendo necesarias.

The following two tabs change content below.

Victor Rodríguez

Latest posts by Victor Rodríguez (see all)

You may also like...

Deja un comentario