Japón, Libia, Siria, Bahréin…

El “Vistazo al Mundo” de esta semana inevitablemente ha de volver a Japón, que sumida en la tragedia: el número de víctimas es ya de 11.063 fallecidos, otras 17.258 personas desaparecidas, y más de 200.000 personas siguen refugiadas en 1.900 centros de evacuación a raíz del desastre: una crisis sin precedentes desde la II Guerra Mundial. Y detrás de la tragedia la crisis nuclear, que posiblemente marque un antes y un después en este tipo de centrales.

Aparte de esto, que ocupa gran parte de los informativos: nuestra selección, pobrecillos, que han de jugar al fútbol en un campo con agujeros y sin césped, ¡qué cosas!, y Portugal, pasando el examen de solvencia por los pelos, y nuestras cajas, bancalizadas…

Y ahora vamos con algunas cuestiones relacionadas con la salud. Una buena y una mala noticia. La mala es toda la discusión sobre el copago que se ha organizado en base a las declaraciones del popular Ramón Luis Valcárcel, presidente la la comunidad murciana. Su propio partido ha salido en pleno a decir que de copago nada de nada, que ni está en el programa ni en la agenda. A fin de cuentas estamos en visperas de municipales, y no vamos a jugarnos los votos por temas que no incumben ahora. Mucho mejor privatizar por la vía de los hechos, tal como se viene haciendo, tanto por parte de unos como de otros, en eso de privatizar no hay colores, si acaso matices.

Y la buena noticia nos llega de la mano de Manuel Elkin Patarroyo, científico colombiano y descubridor de la primera vacuna contra la malaria, y que ahora ha descubierto los principios químicos que permitirán crear vacunas sintéticas para prevenir prácticamente todas la enfermedades infecciosas existentes en el mundo. La peculiaridad de este científico es que cede los derechos de sus patentes a la OMS, con lo que las farmaceúticas le dieron las espalda y bombardearon su credibilidad.

Y el siguiente paso informativo, inevitable también, es Oriente Próximo. Por un lado la guerra en Libia, ahora amparada por la ONU, y con visos de convertirse en otro sinsentido como el de Irak. Ninguna guerra soluciona nada: sólo rompe cosas y mata gentes. Pero no es el único conflicto latente en la zona: En Siria también andan a tiros, entre manifestantes (musulmanes de la mayoría suní) y policías del regimen (dictatorial y laico, dirigido por la minoría chií alauí) de Bachar el Asad.

También en Bahréin (también de mayoría chií, y gobernados por una dinastía suníha) ha habido revueltas, mucho más tímidas, y prácticamente acalladas. E Israel, que se apunta a un bombardeo (literalmente hablando), ha desplegado su Escudo Antimisiles ante las agresiones llegadas desde la Franja de Gaza, recrudeciendo el bloqueo al que someten a los Palestinos y dando largas a la resolución del conflicto… En resumen, una compleja trama de intereses, diplomacia, misiles, revueltas y religiones que ha convertido la zona en el ombligo informativo de los últimos meses.

The following two tabs change content below.

Gonzalo Revilla

Latest posts by Gonzalo Revilla (see all)

You may also like...

Deja un comentario