La Gran Mentira

Me van a permitir que ponga en cuarentena la reputación de las grandes corporaciones. A mi que una de las mayores empresas del sector de la automoción haya sido descubierta saltándose la legislación ambiental de medio mundo no me sorprende, qué quieren que les diga. No es el primer caso en el que se descubre que algún “gigante” empresarial intenta librarse de los controles ambientales, sanitarios, fiscales… urdiendo planes para liberarse de los límites u obligaciones que imponen los gobiernos en esos temas.

Hay casos muy cercanos como el de esa empresa de fertilizantes que durante décadas vertió en las marismas de Huelva un residuo contaminante diciendo que “no pasaba nada”, hasta que fue obligada a parar el vertido, otros más globales como el de empresas de alimentación que usaron aditivos no permitidos en sus productos, está la gran mentira de las financieras vendiendo humo hasta que estalló la burbuja, no pocas veces se ha descubierto que el sector eléctrico ha sobretarifado y pactado precios a espaldas del regulador… Y, precisamente en el tema del Medio Ambiente, que es el que ha provocado este escándalo, hemos visto cómo se ha abusado de la sensibilidad y la confianza de los compradores colocando etiquetas “verde”, “bio”, “sostenible”… en productos que nada tenían que ver con el cuidado del Medio Ambiente o la Salud.

Me van a permitir que recuerde uno de los eslóganes que vimos en el 15M: “nos mean y dicen que llueve”, pero no para aplicarlo a los habituales cabeza de turco, los políticos, si no a los que realmente controlan los designios de la economía y, por ende, de la política, los gerifaltes de las grandes corporaciones: nos roban y nos dicen que están ayudándonos, nos envenenan y nos dicen que cuidan de nuestra salud, nos mienten y van de honestos…

Me van a permitir, no obstante, que les diga que hay alternativas y si las alentamos serán muchas más: banca ética, prensa alternativa, comercio justo, huertas ecológicas, empresas solidarias, cooperativas eléctricas… se van abriendo camino y si las apoyamos serán cada vez más fuertes. Incluso las empresas “convencionales” se verán obligadas a mejorar sus estándares éticos si los consumidores las obligamos a ello, si nos informamos más sobre lo que consumimos, si exigimos que lo que nos venden cumpla con los mínimos requerimientos sociales, ambientales, éticos… De ellos no va a partir hacerlo.

The following two tabs change content below.

Javier Rodríguez

Latest posts by Javier Rodríguez (see all)

You may also like...

Deja un comentario