La ONU ante la crisis

La ONU celebrará una cumbre de líderes mundiales del 24 al 26 de junio
próximos, para analizar la peor crisis económica que ha vivido el mundo
desde la Gran Depresión. El objetivo es proponer respuestas para mitigar
los efectos de la crisis, especialmente en las poblaciones vulnerables, e
iniciar un necesario diálogo sobre la transformación del sistema financiero
internacional. Pues las esperanzas de lograr una pronta recuperación se han
desvanecido, lo que está obligando a los países a prepararse para una
prolongada crisis del comercio, la inversión y el empleo.

Las corrientes de crédito han quedado paralizadas. Varias e importantes
entidades bancarias y de inversión han desaparecido del mapa. Según datos
de la OIT se destruyen más de un millón de puestos de trabajo al mes, de
modo que en 2009 se prevé que 51 millones de personas pierdan su empleo en
todo el mundo. La situación de los países en desarrollo se está agravando
puesto que, a pesar de que son los que menos contribuyeron a la crisis, son
los que más están sufriendo sus efectos.

Después de tener que soportar los altos precios de los alimentos, el
combustible y los fertilizantes y los efectos del cambio climático, se
enfrentan ahora a una disminución cada vez más rápida del comercio y de los
créditos para la exportación e importación. El Banco Mundial ha descrito la
crisis como “una emergencia desde el punto de vista del desarrollo”, y
prevé que estos países registrarán un déficit financiero de 700.000
millones de dólares y corren el riesgo de “perder toda una generación”,
pues se calcula que antes de 2015 habrán muerto entre 1,5 y 2,8 millones de
niños. Además, se estima que más de 100 millones de personas caerán cada
año en la extrema pobreza mientras dure la crisis.
Es evidente que la crisis económica y financiera se ha convertido en una
crisis de pobreza, particularmente para los países más pobres del Sur así
como para los grupos más frágiles del Norte. Es muy probable que la crisis
sea larga y grave. De acuerdo con las estimaciones recientes del Banco
Mundial otros 53 millones de personas más viven con menos de 2 dólares al
día. Éstos se suman a los 130-155 millones de personas que la crisis
alimentaria y de combustibles arrastraron a la pobreza en 2008, el 70 por
ciento de las cuales son mujeres. El crecimiento de las exportaciones se
está frenando rápidamente y se prevé que disminuya un 16,8% en Asia, un
12,5% en África y un 10% en América Latina.
Las soluciones globales requieren una participación global. Por desgracia,
muchos de los países más afectados no tienen sitio en la mesa donde se
debaten las respuestas globales. Queda mucho trabajo por hacer para mitigar
los impactos de la crisis y para crear un consenso generalizado sobre
cambios duraderos y sostenibles en el sistema financiero y comercial a
nivel mundial a fin de que la justicia y la igualdad sean para todos y en
todo el mundo.
La ONU debería ser ahora el mejor foro para proporcionar soluciones
globales basadas en el interés de todos. Es el momento de reforzar su
capacidad para responder globalmente y para garantizar la participación
activa de los movimientos y las organizaciones de la sociedad civil. Muchos
son los países que ya ha anunciado que enviarán a sus Jefes de Estado y aún
más apoyan este esfuerzo para hacer realidad una solución global. Ojalá que
los intereses de los más fuertes y el veto de los cinco grandes no impidan
en esta ocasión propiciar soluciones de justicia. ¿O estaremos aún en el
engaño de pedir a la zorra que cuide del gallinero?

The following two tabs change content below.

Dos Orillas

Latest posts by Dos Orillas (see all)

You may also like...

Deja un comentario