La publicidad y los niños

Dicen que a los niños hay que protegerlos especialmente, que son muy vulnerables. Dicen esto y es verdad, el único problema es que ellos, los que dicen estas cosas, no se lo creen. Porque no se trata sólo de protegerlos de violencia y demás calamidades de las que se supone debe estar exento el “horario de protección infantil”, que ni esto hacen. A los niños se les debe proteger de la publicidad. La programación infantil no puede estar llena de eternos bloques de anuncios que los niños tardan en aprender a distinguir de lo que no son promociones -mis hijos todavía no lo han hecho-. ¿Podemos el común de los padres hacer entender después a nuestros vástagos que lo que acaban de ver es mentira o, al menos, no del todo verdad? No sé ustedes, pero yo, al menos, no. A no ser que accedas a la petición de la compra del dichosito juguete y, con sus propias manos y ojos, el zagal compruebe que no es tan bonito, ni tan grande, ni se mueve con tanta gracia como la que aparece en la televisión y, encima, se rompe a las primeras de cambio. Pero esta vía no es muy recomendable, porque el niño terminará obligandote a hacer la prueba con todo lo que aparece por el televisor. Creo que los niños deben tener su justa dosis de televisión, hay muy buenos programas para ellos, pero sin tanta publicidad ni tantas promociones subliminales.

The following two tabs change content below.

Javier Rodríguez

Latest posts by Javier Rodríguez (see all)

You may also like...

Deja un comentario