La Soledad

Es una plaza de nuestra capital. En ella se juntan transeúntes y personas sin hogar: gente de la calle. Conforman una especie de hermandad extremadamente frágil, vínculos creados desde una cierta solidaridad de clase, pero que no llegan mucho más allá. Y la soledad como denominador común de estas personas: nadie a quien llamar, nadie para acompañarlos al médico, nadie en quien confiar. Allí se juntan (en la plaza) y así se sienten. La soledad (impuesta) es una de las experiencias más demoledoras que puede experimentar un ser humano: los vínculos sociales, los afectos, nos alimentan, nos dan vida, nos completan, nos sitúan en el mundo. Si a esta experiencia de soledad le sumamos pobreza, sinhogarismo, dependencias, estaremos hablando de los últimos escalones de la exclusión social, las fronteras de la dignidad, el patio trasero, conocido y consentido, de nuestra sociedad. En procesión permanente.

The following two tabs change content below.

Gonzalo Revilla

Latest posts by Gonzalo Revilla (see all)

You may also like...

Deja un comentario