La última inocentada

Los niños degollados por orden de Herodes, el tirano, se han convertido para nosotros en un símbolo de la inocencia salvajemente sacrificada. Murieron víctimas de la injusticia, que aplasta el derecho a la vida. Aquellos niños son parte de la historia, son leyenda. Otros niños, otros hombres y mujeres, escriben hoy la historia viva de los inocentes. No hay que irse muy lejos para reconocerlos: en Andalucía, uno de cada tres andaluces vive por debajo del umbral de la pobreza; que cada vez hay más parados con una media de edad de 30-35 años; que muchos cadáveres han poblado las playas del Estrecho. Los inocentes están entre nosotros y los conocemos por su nombre. Eso sí, cada vez quedan menos tiranos con nombre y apellidos. Los Herodes de nuestros días se esconden tras las siglas de las multinacionales, tras las políticas antimigratorias, tras la efigie sin rostro de la globalización. Pero tengámoslo en cuenta: son igualmente vulnerables. La inocentada la sufrió Herodes porque no pudo salirse con la suya. Hay muchos inocentes en nuestros días, unos aplastados por la injusticia, otros de su parte y con la limpia mirada de la inocencia, de la utopía. Y es posible que algún día le jueguen una gran inocentada a los poderosos de esta tierra.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario