Los desterrados

Ahora ya sabemos por qué el Obispo de Huelva está en Huelva. Comentaba ayer un periódico de ámbito nacional que, siendo obispo de Santander, don José Vilaplana impidió con su voto que Rouco fuera elegido presidente de la Conferencia Episcopal. Ese desmarque le valió el destierro. El entorno del arzobispo de Madrid, según cita el mencionado diario, llama a don José “traidor”, con todas las letras. Pero la historia del destierro tiene otra lectura. Si ideológicamente este obispo nuestro no se alinea con la línea dura de Rouco, Cañizares y compañía, estamos de enhorabuena. Si está al frente de la diócesis alguien que busca el diálogo antes que la confrontación, que se preocupa por los problemas de la gente antes que por las cuotas de poder, los que ganamos con el castigo del obispo somos los onubenses. Rouco se apresta ahora para la votación del 3 de marzo, que previsiblemente ganará esta vez, y las declaraciones de la Conferencia Episcopal, una tras otra, siguen causando malestar, más entre los cristianos que entre los que no lo son. De alguna forma, muchos de ellos también se sienten –nos sentimos- desterrados por nuestros obispos.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario