Marea azul

Más de 50 mil personas se han manifestado hace unos días en Amposta para pedir la paralización del Plan Hidrológico del Ebro, aprobado por el Gobierno en funciones el mes pasado. Este Plan, que abre la puerta a nuevos embalses y trasvases, prevé un caudal ecológico para el río muy por debajo de lo que los planes de sostenibilidad aconsejan. Significaría la muerte de toda la comarca del Delta, cuyo hábitat y biodiversidad dependen directamente del agua del río. Aunque no es la primera vez que la Plataforma convocante se moviliza (lo viene haciendo desde los tiempos de Aznar), sí es inédita la respuesta ciudadana, nunca tan numerosa ni plural ideológicamente hablando. Eso quiere decir que en los últimos años ha arraigado una nueva cultura, un cambio de conciencia en torno al agua y el uso que de ella debe hacerse. La marea azul que recorrió Amposta, a pesar de la amenaza que se cierne sobre la región, es en sí misma una buena noticia.

A muchos kilómetros de Amposta, aquí al lado, otra Plataforma plantea sus reivindicaciones. “Al Ebro le sobra agua”, aseguran los regantes aragoneses y catalanes, un axioma que ha convertido aquel río en donante exhausto después de tantas transfusiones. “¡Agua ya!”, reclaman por su parte los agricultores del Condado. Las demandas se refieren al aumento de superficie en regadío, unas mil y pico de hectáreas que el año pasado se quedaron fuera del Plan de Ordenación, y al trasvase desde el Guadiana para uso agrícola. La primera posibilidad, de momento, ha sido negada tajantemente por la Consejería de Medio Ambiente; en cuanto al trasvase, la ministra Báñez aseguró que se realizaría antes de fin de año.

¿Es viable seguir ampliando la superficie de suelo regable? ¿Defender el progreso de la comarca es defender la explotación agrícola intensiva como única alternativa? ¿Cuáles deben ser los límites: los que marcan los intereses económicos –legítimos, por supuesto- o los que marca la tierra? ¿Hay recursos para sostener las demandas futuras? Es inevitable seguir haciéndose preguntas, y necesario también que los ciudadanos onubenses, igual que los catalanes, entendamos que esto no es solo un problema del sector agrícola. Quizás la novedad mayor de esa marea azul consiste precisamente en plantear que la economía no es un sistema cerrado, monetarista, sin relación con otros sistemas que componen la compleja realidad. De las decisiones que tomemos hoy, lo sabemos, dependerán los conflictos del mañana.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario