Objección rociera

En el Colegio de educación infantil del barrio han hecho una hermandad rociera. Todos los niños y niñas han realizado su solemne salida, ataviados como corresponde, con varas, estandartes y banderas y hasta el simpecado de la virgen. Iban contentos y se sabían admirados, cantando sevillanas, luciendo sus trajes y sus botas camperas, ¡como las hermandades de verdad pero sin caballos!… Ninguno de estos pequeños iba vestido de sacerdote, pero sí llevaban todos sus medallas de la Señora, y gritaban “¡Viva la Virgen del Rocío!”. Y aunque me consta que muchos de los padres de esos niños están en contra de la parafernalia rociera, y de ese eufemismo de la “religiosidad popular” que tantas barbaridades evangélicas justifica, creo que ninguno de ellos ha reclamado en los juzgados su derecho a la objección de conciencia, ni protestado porque la escuela pública sea la transmisora de esas devociones que no desean para sus hijos. Seguramente piensan que todo este montaje no afecta a su derecho para educar a los niños como ellos deseen, pero no les den ideas. Visto lo visto, a más de un juez le puede parecer admisible una objección rociera.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario