Pedalear hace mejor la ciudad

El uso de la bicicleta como forma de transporte va creciendo, aunque lentamente. Hay tres millones de españoles que usan la bici casi a diario. Lo cual es mucho, ya que lo hacen en ciudades que en absoluto están pensadas para ello, carentes de infraestructuras adecuadas y de incentivos mínimos. Quiero decir que hay muchos usuarios potenciales de bicicleta que la tienen aparcada en el garaje o en el trastero, y que aún no han descubierto las ventajas que conlleva. De cada cuatro españoles tres tienen un bici en casa. Si consigo que alguna de esas personas saque la bici a la calle y se decida a desplazarse con ella habrá merecido la pena empezar este artículo.

Hay muchas ventajas, pero es complicado acertar con las que necesita escuchar cada uno. Veamos: lo de la salud parece evidente: supone un ejercicio moderado, nada exigente, aunque al principio pueda costar un poco a las personas muy sedentarias. Pero en menos de un mes cualquiera con una constitución sana estará listo para moverse por la ciudad sin sudores ni agobios. Y de paso se puede ahorrar la bicicleta estática del gimnasio. Otra ventaja: la comodidad y la rapidez. En desplazamientos de menos de cuatro kilómetros, es indiscutible. Hagan la prueba, vayan en bici al trabajo, a recoger un libro de la biblioteca, a comprar al centro… posiblemente lleguen en menos tiempo a su destino que en cualquier otro medio de transporte, sin atascos, ni retrasos. Y aparcarán en la misma puerta. Otra ventaja: la económica. Una bicicleta es muy barata de conseguir y de mantener, a mucha distancia de cualquier otro medio. ¿Bastará con esto para que alguno se decida a probar? Bueno, podemos añadir que es divertida y que ofrece una gran libertad de movimiento, pero eso hay que experimentarlo.

Luego están las ventajas derivadas del uso de la bicicleta de forma masiva. La primera sería la ambiental, ya que las ciudades que optan por este medio alternativo de transporte reducen la polución y la contaminación acústica. Además permite la peatonalización y la adaptación de las calles para los personas, reduciendo el número de vehículos que circulan. Está claro que una ciudad que consiga bajar a sus habitantes del coche particular y montarlos en la bicicleta o en el transporte público será una ciudad más amable, más limpia, más diáfana, más peatonal. En definitiva, una ciudad mejor, más habitable.

Tiene inconvenientes, claro, aunque algunos de ellos son solucionables: ausencia de carriles seguros para circular, de aparcamientos, dificultad en desplazamientos largos, el clima, los robos… Es un medio alternativo que podría sustituir al vehículo privado, pero que se ha de armonizar con medios de transporte públicos, por supuesto. Multimodal le dicen a esto.

Aquí es donde entra en juego el papel de las Administraciones, que deberían hacer una opción por facilitar el cambio de modelo, invertir, educar, articular estrategias y comenzar el camino, habilitar espacios para la colaboración y participación de los distintos agentes sociales que conforman una ciudad. No se trata solamente de habilitar carriles para un puñado de ciclistas, es necesario hacer políticas que se muevan con otros esquemas, remover el concepto de Movilidad que tenemos alojado en la cabeza y sustituirlo por otro más razonable y sostenible.

Resumiendo: el uso de la bicicleta como medio de transporte es sano, divertido, económico, respetuoso con el entorno. Pero es algo más: es una opción por ciudades distintas, más habitables, más limpias ¿Alguien se anima?

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Gonzalo Revilla

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1 Response

  1. simongr@gmail.com' simongr dice:

    Estimado Gonzalo, me gustaría dejarle un ejemplo en letras, referente a eso que llama infraestructuras… esa piramidal palabra tan pelotazo.
    Ejemplo en algunas calles de Valencia de calzada bici. En contraposición al tan manido carril bici que segrega a la bici de la calzada y hace que el tráfico a motor se reduzca a nada y permita además que circulen más ferozmente a no contar con elementos de pacificación del tráfico como son las bicicletas.
    Calzada bici. En medio de la calzada pintas una senda bici. Beneficios. El coche que viene por detrás se encuentra con una bici. Debe guardar distancia de seguridad y reducir la velocidad. Resultando, pacificación del tráfico.
    Resultando que la bici como medio de transporte no se segrega y se desarrolla con las normas de tráfico esenciales para intentar no tener accidentes.
    Conclusión. No hay que esperar a ninguna alfombra roja acera para seguir o empezar a usar nuestras bicis.
    Dato. En sevilla el tráfico contaminante a motor no se ha reducido nada. Y los accidentes de ciclistas peatones. ciclistas coches se han disparado debido a que el carril bici acera que se planteó allí, no respeta las normas de tráfico.
    Gracias.

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