Planeta en la Encrucijada

ENSIMISMADOS en nuestras miserias españolas no prestamos mucha atención a dos importantes encuentros que ocurren en el mundo. Por un lado en Honolulú se está desarrollando el congreso de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la organización cuyas recomendaciones más peso tienen en la elección de las políticas para frenar el cambio climático. Este año, con la participación estelar de Obama, el congreso nos avisa de que estamos atravesando un punto de inflexión dramático para el futuro de nuestro planeta, y nos recuerdan que no habrá alternativa a las dos metas que nos hemos fijado como humanidad: los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático. En otro extremo del mundo, en China, ha tenido lugar un nuevo encuentro de los países más industrializados, el conocido G-20. La reunión de los gerifaltes del mundo se celebró en la turística ciudad de Hangzhou, donde hubo que hacer unos retoques: apagar las fábricas para poder respirar y ver el celeste del cielo y obligar a un tercio de la población a unas vacaciones forzosas. En esta reunión también estuvo Obama, esta vez para firmar con el presidente chino un fotogénico acuerdo en pro de los acuerdos de París. Dos espacios singulares a ambos lados del mundo, importantes, aunque sólo uno realmente decisivo.

En Honolulú y en Hangzhou nos topamos con la misma encrucijada a la que estamos abocados en nuestra generación: ¿mantenemos el statu quo con algunos retoques estéticos o nos atrevemos a romper de verdad el ciclo consumo-comodidad-destrucción en el que nos hemos instalado? Las consecuencias de no elegir el camino a seguir son irreversibles. La elección no va a venir impulsada desde las élites económicas y políticas. El primer paso es tomar conciencia y cambiar en la medida de lo posible nuestro modo de vida.

 A nivel local nos encontramos estos días un buen ejemplo. Con el pretexto de mejorar las infraestructuras y con la “salvedad estética” de que no se pisa suelo protegido, Gas Natural ha empezado a sondear en la comarca de Doñana, y la duda: ¿almacenamos más gas a costa de poner en riesgo nuestro entorno o moldeamos nuestro modo de vida a unas exigencias energéticas menores y así, con la autoridad moral que da la praxis del nuevo ciudadano, exigimos a Gas Natural que dé media vuelta? Lo dicho, estamos en una encrucijada, nos quedamos sin tiempo, la respuesta es nuestra.
tierra
The following two tabs change content below.

Andrés García

voluntario de 2Orillas, participa de la columna de prensa "La otra orilla" y del programa de radio "Señales de Humo"

Latest posts by Andrés García (see all)

Andrés García

voluntario de 2Orillas, participa de la columna de prensa "La otra orilla" y del programa de radio "Señales de Humo"

You may also like...

Deja un comentario