Práctica de crisis

Pasamos sin respiro de unas cifras a otras: de los ceros que engordan la liquidez de los bancos a los índices bursátiles de Nueva York o Tokio. De los presupuestos del Estado a los porcentajes de aumento del desempleo. Y no entendemos nada, seguimos sin entender nada. No sabemos cómo funcionan las bolsas, ni somos capaces de averiguar por qué el dinero público sostiene las ganancias de los dineros privados. Y nos cruzamos, entonces, con el vecino, que viene de hacer cola en el SAE esta mañana; o con la hija de fulanito, que trabajaba en el Trelec, y ha sido despedida porque han reducido la plantilla a la mitad. Pasamos por la Barriada de Navidad, o por la calle Honduras, o por Cáritas, o por Valdocco, y oímos las peticiones para pagar la luz, para evitar que corten el teléfono, para trabajar unas horas en cualquier lado… A los que siempre rondó la pobreza se suman ahora aquellos que hacían números para llegar a fin de mes y se han quedado sin números. Y lo entendemos, por fin. Ante la teoría financiera de la crisis seguimos sintiendo perplejidad e impotencia. Ante estos rostros concretos de hombres y mujeres, rabia y solidaridad.

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario