A más de un racista y xenófobo le va a sentar la noticia como un patada en salva sea la parte. Por mucho que lo nieguen, los científicos se empeñan en decirnos una y otra vez, que las fronteras y los colores no tienen más sentido que el que el queramos darles. Según reciente estudio publicado en la revista "Nature", la diversidad genética disminuye a medida que la población se aleja más de África*; es decir, que la población mundial del presente desciende de un número reducido de Homo Sapiens que emigró de África.
Tiene su gracia, pensar que nuestros antepasados fueron inmigrantes en pateras, probablemente de la misma zona de la que emigran los subsaharianos que vemos por nuestras calles. Así que, ya sabe, cuando le ofrezcan pañuelos en uno de los semáforos que hay camino de la playa, recuerde que ese hombre subsahariano sin papeles que se gana la vida vendiendo lo que puede, tiene en común con usted más de lo que creía. Puede que con tanto genóma y ADN nos convenzamos de que, en el fondo, todos somos hermanos, y fabricados en África.
