El consumo ecológico ha dejado de ser una idea singular para convertirse en la primera opción de muchos consumidores. Además, algunos de ellos se han atrevido a desarrollar sinergias que crean redes locales que ponen en práctica modelos de producción y consumo ecológicos. La Asociación Almoradú representa en Huelva una de esas redes, gente con conciencia clara de que el consumo ecológico es sinónimo de sostenibilidad y de intercambios comerciales equitativos. Almoradú nos ofrece la forma de saltar fácilmente de la postura crítica al ejercicio concreto, nos invita a participar de sus grupos de consumo, recuperando el gusto por lo cultivado cerca de casa, huyendo de lo que ha sido modificado genéticamente y defendiendo lo producido en condiciones laborales justas. Para dar rienda suelta a nuestra sensibilidad alimenticia, para ser eco-consumidores, sólo hay que acercarse la calle Moncayo.
