La gran fiesta del consumo que es la Navidad se está acercando. Ya estamos preparando los regalos y pensando en los polvorones, los langostinos y el jamón. Las luces de la calle reflejan el evento y los grandes almacenes llenan nuestros buzones de propaganda en la que no faltan los productos del momento. En todos lados te abordan con participaciones de lotería y parece que por la cercanía de las fiestas los problemas han dejado de existir. En las empresas se organizan las comidas o cenas navideñas. Es el momento de estar juntos, de soltar los chistes de siempre, las conversaciones de siempre y las copas de siempre. Se da el pistoletazo de salida para el maratón de almuerzos y cenas que nos espera y que a duras penas logramos terminar. Pero también esta Navidad habrá personas que no puedan comer con los compañeros de la empresa, sencillamente porque no tienen trabajo.
