Suspenso a las reválidas

pisa 2

Un chico de 14 años se ha entrevistado con el ministro de Educación para pedirle la retirada de las reválidas previstas en la LOMCE. El chaval se llama Isidoro y ha recogido un cuarto de millón de firmas tras haber iniciado una petición por internet. El ministro, obviamente, no ha cambiado de opinión, pero dice Isidoro que no le importa, que sabe que la batalla es larga y seguirá recogiendo firmas; de hecho, hoy ya se aproxima a las 300.000.

He leído la petición de Isidoro -y la he firmado-, y no he encontrado en ella ningún motivo ideológico en contra de la LOMCE. No dice, por ejemplo, que es una ley nacida al abrigo de los mercados, organizada para facilitar que los alumnos valiosos -aquellos por los que cualquier empresa pujaría- puedan llegar a buen puerto y para que el resto –los que tienen dificultades, o carecen de apoyo familiar, o maduran más tarde- puedan seguir funcionando como mano de obra barata. No dice tampoco nada de que esta ley evalúa por competencias, es decir, por lo que el alumno sabe hacer, con independencia de su por qué; de ahí el raquitismo de asignaturas como filosofía y la carga horaria que se dedica a materias relacionadas con el emprendimiento o la prestación de servicios. Incluso, la petición de Isidoro casi no menciona  la amplia contestación que la reválida ha suscitado en la comunidad educativa: más del 80% de los docentes la rechazan, el Consejo de Estado no la ve con buenos ojos y la censuran hasta altos cargos del partido que unilateralmente ha impuesto una Ley sin consenso.

No. Lo que Isidoro y sus compañeros critican, sencillamente, es la injusticia de pasar cursos estudiando, aprobando todas las materias, en un esfuerzo sostenido y constante, y tener que jugárselo todo a una carta. Se rebelan contra la coyuntura del todo o nada, contra la idea de que el sistema filtre a los mejores y expulse a quienes suspendan, aun habiendo superado la ESO o el Bachillerato. Protestan contra la incertidumbre y la precariedad, porque de alguna manera intuyen que sus vidas, las vidas de los chavales de 14 años, ya van a ser suficientemente inciertas y precarias: no tendrán seguramente un empleo fijo, se les escatimarán derechos laborales, se recortarán las prestaciones sociales a las que tengan derecho y la emigración formará parte de su futuro próximo. Un escenario en suspenso, en fin. Entiendo que Isidoro siga recogiendo firmas, y les animo a que suscriban su petición. A él le va la vida en ello, a nosotros también.

 

 

The following two tabs change content below.

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

Latest posts by Mª Angeles Pastor Alonso (see all)

Mª Angeles Pastor Alonso

Columnista de "La otra orilla", colaboradora en "Señales de Humo" y pieza en construcción de varios puzzles. Para completar da clases de Lengua.

You may also like...

Deja un comentario